Home Breast Cancer Cáncer de mama inflamatorio (IBC): cuando una mama roja significa cáncer

Cáncer de mama inflamatorio (IBC): cuando una mama roja significa cáncer

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La historia de Jesse

Jesse, una entrenadora profesional de caballos de 44 años, había sido extremadamente activa toda su vida. No tuvo problemas médicos más que una pierna rota cuando era niña. Un día, después de varias horas de cabalgar, notó en la ducha que su seno derecho estaba bastante rojo. Jesse no recordaba haber caído o golpeado su pecho. Se examinó a sí misma y no pudo sentir ningún bulto. Sin embargo, la piel del seno se veía diferente, más gruesa y un poco cálida. Vio a su ginecólogo, quien la envió de inmediato a hacerse una mamografía que confirmó el engrosamiento de la piel del seno solamente.

Jesse fue enviada a un cirujano de cáncer de mama que le hizo una biopsia de la mama y confirmó el cáncer inflamatorio. La vio un médico oncólogo que ordenó una exploración PET/CT que no reveló evidencia de propagación del cáncer. Jesse se sometió a 6 ciclos de quimioterapia que disminuyeron rápidamente el enrojecimiento y la incomodidad de su seno después de los primeros 2 ciclos. Se sometió a una mastectomía seguida de 6 semanas de radioterapia. Jesse toleró bien su tratamiento. En el seguimiento con sus 3 especialistas en cáncer durante los últimos 3 años, le ha ido bien, sin evidencia de recurrencia de su cáncer. Ha vuelto a entrenar a sus caballos con regularidad y disfruta de la vida.

Posibles razones para un pecho rojo

Hay varias razones por las que una mujer o un hombre pueden desarrollar enrojecimiento mamario agudo (aparición bastante repentina). La infección y la inflamación son las dos causas más comunes. Ambas condiciones deben tratarse de manera oportuna para mejorar la salud y minimizar el dolor. Por lo general, se resuelven en una semana o dos. Sin embargo, hay una causa de enrojecimiento de los senos que siempre pone en peligro la vida: el cáncer de seno inflamatorio (IBC).

Señales de advertencia

El IBC es una forma particularmente agresiva de cáncer de mama. Entre cada 100 pacientes diagnosticados con cáncer de mama, alrededor de 2 a 5 tendrán IBC. Se diagnostica más comúnmente en mujeres más jóvenes y el enrojecimiento puede aparecer literalmente en unos pocos días. Si bien la mayoría de las personas que desarrollan un seno rojo NO tendrán IBC, tanto los pacientes como sus médicos de atención primaria deben ser conscientes de la posibilidad. Este diagnóstico debe sospecharse especialmente en pacientes que todavía tienen una mama roja después del tratamiento con antibióticos o antiinflamatorios por una supuesta infección o inflamación. La descripción clásica de la apariencia de IBC es piel de naranja (peau d’orange).

Diagnóstico y estadificación

El diagnóstico se confirma mediante una biopsia de la piel del seno, generalmente realizada por un cirujano de senos o un radiólogo. Los patólogos, los médicos especialmente capacitados que observan el tejido de la biopsia bajo el microscopio, generalmente describirán las células tumorales en los canales linfáticos del tejido mamario y la piel mamaria. El bloqueo de estos canales suele ser la causa del enrojecimiento de los senos en IBC. A menudo, no hay una masa o bulto específico en el seno, solo piel del seno engrosada y roja difusa. La evaluación de la mama en sí debe incluir una mamografía, a menudo una ecografía (si se palpa una masa) y, a veces, una resonancia magnética. Se considera que todos los pacientes con IBC tienen una enfermedad agresiva. En ese sentido, a menos que el paciente esté en muy mal estado y no tolere el tratamiento, se deben realizar estudios de estadificación para evaluar si el cáncer se ha diseminado visiblemente a otra parte. Estas exploraciones incluirían PET/CT o CT de tórax y abdomen y gammagrafía ósea. Los pacientes con síntomas como dolor de cabeza intenso, náuseas y vómitos también deben someterse a una resonancia magnética del cerebro.

Tratamiento y resultado

Al igual que con todos los cánceres de mama, el tratamiento para el IBC se puede dividir en dos categorías: locorregional (mama y ganglios linfáticos) y sistémico (en todo el cuerpo). Un error común que puede cometer un cirujano es recomendar primero una mastectomía (extirpación del seno). Los pacientes que se encuentran en condiciones médicas razonables casi siempre deben recibir primero quimioterapia, luego mastectomía y luego radioterapia (RT) en la pared torácica y los ganglios linfáticos regionales. Los tres tratamientos, quimioterapia, cirugía y RT, son necesarios para brindar la mejor oportunidad de curación. También se pueden recomendar terapias hormonales y dirigidas (como Herceptin), según la biología específica del tumor. Entre los pacientes que no tienen evidencia de metástasis (enfermedad diseminada a áreas distantes del cuerpo) en el momento del diagnóstico y que son potencialmente curables, el 40-50% están vivos 5 años después. La concientización sobre esta forma particularmente agresiva de cáncer de mama y su tratamiento es fundamental para garantizar la mejor posibilidad de curación.

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