Home Cancer ¿Estás armada contra el cáncer de cuello uterino?

¿Estás armada contra el cáncer de cuello uterino?

0

El cáncer de cuello uterino es la principal causa de muerte relacionada con el cáncer en los países en desarrollo

En la India, el cáncer de cuello uterino es el cáncer relacionado con la mujer más común, seguido del cáncer de mama. Anualmente se diagnostican alrededor de 122.844 nuevos casos de cáncer de cuello uterino (estimaciones para 2012). Afecta mayoritariamente a mujeres de mediana edad (entre 40 y 55 años), especialmente a aquellas de estrato económico más bajo que no se realizan controles de salud regulares. Las primeras etapas del cáncer de cuello uterino son asintomáticas, las etapas posteriores pueden presentarse con sangrado vaginal anormal, flujo vaginal maloliente, dolor lumbar, sangrado y dolor al orinar o dolor durante las relaciones sexuales. La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es ahora una causa bien establecida de cáncer de cuello uterino. Varios cofactores asociados con la persistencia del VPH son el tabaquismo, la promiscuidad, el uso prolongado de anticonceptivos orales y otras infecciones de transmisión sexual como el VIH. Al menos el 50 % de los hombres y mujeres sexualmente activos contraen el VPH en algún momento de sus vidas, que generalmente se resuelve espontáneamente; sin embargo, solo entre el 3% y el 10% de las mujeres desarrollan infecciones persistentes y tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.

Herramientas para la prevención:

Cambios en el estilo de vida

Evitar múltiples parejas sexuales, retrasar la primera relación sexual, reducir el consumo de tabaco.

Dado que la detección temprana predice un mejor pronóstico, una de las formas más efectivas de prevenir y controlar el cáncer de cuello uterino es la detección periódica mediante Papanicolaou, IVAA y el diagnóstico temprano.

Poner en pantalla

La detección mediante citología cervical y la prueba de Papanicolaou (raspados del cuello uterino) han llevado a una marcada reducción en la incidencia de cáncer de cuello uterino. La prueba no se considera para mujeres menores de 25 años y mayores de 65 años. Se recomienda un examen cada 3 años para mujeres entre las edades de 25 y 49 años, mientras que para el grupo de edad entre 50 y 64 años se recomienda una prueba de Papanicolaou una vez cada 5 años. El problema con la prueba de Papanicolaou es su bajo cumplimiento entre las mujeres indias.

Vacunas contra el VPH

La prevención mediante la vacunación se perfila como la opción más eficaz. Entre las diversas cepas de infección por VPH, dos cepas: VPH 16 y 18 representan más del 70% de todos los casos de cáncer en todo el mundo. Las vacunas contra el VPH que previenen la infección por el VPH 16 y 18 ya están disponibles y tienen el potencial de reducir la incidencia de cáncer de cuello uterino y otros cánceres anogenitales.

Las vacunas actualmente disponibles son seguras y efectivas. La protección se ve solo cuando la vacuna se administra antes de la infección por VPH, la vacuna debe administrarse antes del debut sexual. Preferiblemente, la vacuna debe presentarse a los padres como una vacuna para prevenir el cáncer de cuello uterino y no como una vacuna contra una infección de transmisión sexual. Por lo tanto, la vacunación contra el VPH es de importancia para la salud pública.

Dos vacunas autorizadas a nivel mundial están disponibles en India; una vacuna tetravalente (GardasilTM comercializada por Merck) y una vacuna bivalente (CervarixTM comercializada por GlaxoSmithKline). Estas vacunas no protegen frente al serotipo con el que ya se ha producido la infección antes de la vacunación. Las vacunas bivalentes y tetravalentes disponibles son profilácticas, no terapéuticas.

Es mejor prevenir que curar. Este dicho no parece ser válido para los indios en lo que respecta a la atención médica, ya que solo alrededor del 10 por ciento de los adultos optan por las vacunas.

Tratamiento del cáncer de cuello uterino establecido

El cáncer en etapas muy tempranas se puede extirpar quirúrgicamente. En etapas posteriores, la radiación y la quimioterapia pueden emplearse solas o después de la cirugía.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here